
«El bosque de Escandur no es solo el hogar de los verédits. Es su memoria, su templo y su escudo. Cortarlo sería como arrancarles el alma.»
Descripción general
Reino al que pertenece: Escandur es el reino de los verédits reales, situado en el norte del continente, en el corazón del bosque que lleva su mismo nombre: el más grande y antiguo de todo Terraisk. No fue construida sobre la naturaleza, sino dentro de ella. Sus fronteras no las marcan murallas ni mojones, sino los propios árboles, cuya densidad y antigüedad hacen de límite natural contra cualquier intrusión. La reina Erona-Danae, es la gobernadora más longeva y queridos por todos; además es perteneciente a la familia de la sangre original verédit, cuyo linaje se remonta a las eras más antiguas del continente.
Tipo de cultura: La ciudad se despliega en torno a un árbol ancestral cuya presencia domina el horizonte, y sus viviendas, talladas en la madera viva de los troncos o en el corazón de los árboles, forman parte del bosque como si siempre hubieran estado allí. Esta simbiosis con la naturaleza no es solo estética: es el canal por el que fluye su magia. La música, el susurro de las hojas y el ritmo de los elementos alimentan el poder de sus habitantes. La vida en Escandur transcurre con la cadencia del bosque: pausada, profunda y cargada de significado. Cada decisión se toma con la paciencia que otorgan siglos de existencia, y cada rito está ligado al ciclo de la vida que Aserén, dios de la vida, representa y protege.
Razas predominantes: Sus habitantes son mayoritariamente verédits reales, reconocibles por su estatura imponente —entre 1,90 m y 2,30 m—, sus orejas afiladas y elegantes y una presencia que rara vez pasa desapercibida. Dotados de juventud eterna, no mueren por vejez, lo que convierte a Escandur en una ciudad donde conviven generaciones enteras sin que el tiempo borre ningún rostro. Esta longevidad ha moldeado una cultura de memoria larga y estrategia lenta: los verédits reales son grandes políticos, historiadores y diplomáticos, cuya palabra pesa tanto como su magia. También residen en Escandur algunos verédits reales negros de generaciones antiguas, ermitaños que encontraron en la profundidad del bosque el retiro que buscaban.
Monstruos cercanos: El bosque de Escandur, pese a su belleza, no es un lugar inofensivo para quienes no lo conocen. Entre sus raíces más profundas habitan criaturas corrompidas por la proximidad a la Corte de los verédits oscuros, cuya influencia se filtra desde el norte como una sombra que el bosque trata de contener. Bestias que imitan el canto de los pájaros para atraer a los incautos y seres vegetales que han perdido cualquier vínculo con la vida que Aserén representa pueblan sus zonas más remotas.
Historia breve: Escandur es tan antigua como el bosque que la alberga, y separar la historia de una de la historia del otro es una tarea que ni sus propios habitantes intentan. Los verédits reales no fundaron Escandur: la encontraron, la reconocieron como suya y se integraron en ella con la misma naturalidad con que una raíz busca el agua. Desde entonces, la han gobernado bajo el principio de que proteger el bosque es protegerse a sí mismos.
Durante siglos, Escandur convivió con los verédits reales negros, hasta que el deseo de expansión de estos últimos los llevó a dispersarse por el continente. La separación fue pacífica, pero dejó una ausencia que el bosque pareció notar. Más tarde, la aparición y el crecimiento de la Corte de los verédits oscuros en las proximidades convirtió a Escandur en una frontera no declarada entre la vida y la corrupción, papel que sus habitantes asumen con la solemnidad de quien sabe que nadie más puede ocupar ese lugar. Bajo el largo mandato de la reina Erona-Danae, Escandur mantuvo su identidad intacta frente a todo lo que quiso doblarla, dejando un legado que el bosque guarda entre sus raíces como guarda cualquier otra cosa que merece no olvidarse.
«En Escandur el tiempo no pesa igual que en otros lugares. Cuando hablas con alguien que lleva siglos entre esos árboles, entiendes que la sabiduría no se estudia: simplemente se acumula, como las capas de un tronco que nunca deja de crecer.»
Curiosidades
El árbol ancestral en torno al que se construyó Escandur no tiene nombre oficial en ningún registro. Los verédits reales se refieren a él simplemente como el primero, y consideran una falta de respeto cualquier intento de nombrarlo con más detalle.
Los asperiles habitan de forma natural en el bosque de Escandur, y su presencia es considerada una bendición de Aserén. Son la montura por excelencia de los verédit reales pues existe la creencia de que un asperil te elige no juzga tu título, sino tu alma.
Escandur es uno de los pocos lugares de Terraisk donde la magia no se enseña como disciplina, sino que se transmite a través de la experiencia vivida junto al bosque. Quienes llegan desde fuera buscando aprender magia verédit rara vez encuentran maestros dispuestos a enseñar con palabras.
Sí, lo sé: en la web he usado IA para generar imágenes (soy el demonio, lo peor del mundo por alimentar a estas criaturas malvadas y pérfidas). Pero soy diseñador gráfico, y para mí es simplemente otra herramienta, igual que cualquier programa de diseño.
No me da la vida: trabajar, escribir, crear contenido para redes sociales y la web, atender a mi familia… todas esas cosas de la vida adulta. ¿Podría pagar a un ilustrador? Sí, claro. Pero mi salario no es precisamente glorioso, y el extra de cada libro vendido apenas da para un paquete de pipas. Además, la web es gratuita.
Eso sí: en el libro físico no uso IA. Quiero que quien me lea sepa que no solo he escrito cada página robándole horas al sueño, sino que las ilustraciones que aparecen son exactamente la visión que llevo casi treinta años dibujando.














